"Es una vergüenza que los políticos roben a cuatro manos, no bien acceden a un cargo público".
Ambos coincidimos, hasta que el tipo dice... "Hacen bien, si yo estuviera en su lugar, haría lo mismo"
Fin de la charla.
Además de deshonesto, el tipo es un imbécil, porque no comprende que él también es víctima de los políticos corruptos. Su problema no es que alguien robe, lo que lamenta es no ser él quién robe.
Está claro que muchos argentinos no conciben un país libre de corruptos y ladrones, ya sea que hablemos de un ladrón de gallinas o del Presidente de la Nación.
Todos chorros, dijo cierta vez un presidente uruguayo, no sin razón.
Está claro que muchos argentinos no conciben un país libre de corruptos y ladrones, ya sea que hablemos de un ladrón de gallinas o del Presidente de la Nación.
Todos chorros, dijo cierta vez un presidente uruguayo, no sin razón.
La pregunta que debemos hacernos es la siguiente...
¿Queremos vivir así, siempre inseguros, robando o siendo robados todo el tiempo?
¿Queremos vivir así, siempre inseguros, robando o siendo robados todo el tiempo?
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