jueves, 24 de febrero de 2022

EL PAIS QUE MERECEMOS Y EL PAIS QUE TENEMOS (2026)


Un alto porcentaje de los políticos, sobre todo los argentinos, prometen en campaña cosas que luego no cumplen, lo hacen solo parcialmente, se contradicen desvergonzadamente. La historia nacional y nuestra experiencia personal, demuestran ampliamente que esto es cierto.

Los Ciudadanos somos los "mandantes" de los políticos y no al revés. Somos nosotros quienes los colocan en sus cargos públicos mediante nuestro voto, por lo tanto, debemos contar con herramientas que nos permitan "supervisar" su comportamiento post electoral, y si es necesario, "revocar" sus mandatos mediante un Referendum Popular Vinculante.

Más allá de barreras políticas y/o ideológicas, los ciudadanos debemos unirnos para demandar un cambio en las reglas de la política, para disponer de herramientas institucionales que nos permitan mayor participación en el manejo de la cosa pública. La Democracia no debe restringirse al mero hecho de votar cada dos años, por el contrario, debe ser una tarea continua que todos los ciudadanos debemos desarrollar. Una Democracia Madura, requiere una Ciudadanía Activa, con Deberes y Derechos.

Obviamente esto no es fácil de obtener, pero, si queremos dejar de ser UN PAÍS  DE CUARTA y pretendemos que la Política sea una herramienta de transformación para tener un país mejor, o sea, una vida mejor, algo debemos hacer, sin olvidar que "la unión hace la fuerza".

Muchas veces se habla de "El País que Merecemos", sin comprender que nada "se merece" sino que "se construye" o "se gana", con participación, trabajo, compromiso y perseverancia. En otras palabras: Nada es Gratis.
Ningún político es un santo ni un benefactor de la humanidad, es solo un ser humano, tal vez ni mejor ni peor que muchos de nosotros, por lo tanto, los ciudadanos debemos trabajar junto a ellos, para apoyarlos y/o para controlarlos y/o para destituirlos cuando sea necesario.

Básicamente en el mundo existen tres tipos de democracia: La llamada “Representativa”, la “Directa” y la “Participativa” también llamada “Semidirecta”.

La Democracia Representativa es aquella donde los ciudadanos eligen a unos políticos que supuestamente “representan” sus intereses y gobiernan en su nombre. Es el sistema que tenemos actualmente en Argentina. Lo conocemos muy bien y sabemos que no nos resulta útil, porque delegamos el manejo de las cosas públicas en unos representantes que con demasiada frecuencia nos traicionan y solo se representan a si mismos, con el agravante de que el sistema no nos brinda posibilidades de participar y/o reclamar por esos incumplimientos.

La Democracia Directa es un sistema en el cuál los ciudadanos gobiernan de manera “directa”, sin intermediarios, mediante mecanismos tales como las Asambleas Populares, los Referéndum, y otros. Es el sistema vigente en las primeras democracias de la historia, tal como se practicaba en las “Ciudades Estado” de la antigua Grecia. La complejidad y el crecimiento de las sociedades contemporáneas, hacen muy difícil implementar este tipo de democracia, sin embargo existen algunos países donde se practica, siendo Suiza su principal exponente. En otra entrada veremos otros ejemplos.

La Democracia Participativa o Semidirecta es la tercer alternativa, en la cual el pueblo elige a sus representantes políticos para que gobiernen en su nombre, pero con el agregado de mecanismos típicos de la Democracia Directa, que permiten la participación de los ciudadanos en las decisiones políticas, controlando el desempeño de sus representantes, y el fiel cumplimiento de sus promesas pre-electorales. Obviamente la mayoría de los políticos se resistirán a estos cambios, pero si todos nos unimos para pedir estos cambio, "algo" puede ocurrir.

miércoles, 23 de febrero de 2022

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA (SEMIDIRECTA)


 La “democracia participativa” también llamada "semidirecta" es una forma de democracia en la cuál los ciudadanos tienen mayor participación en la toma de las decisiones políticas, que en las llamadas "democracias representativas", que es el sistema vigente en Argentina.

El sistema con mayor grado de participación de los ciudadanos es la “democracia directa”, un sistema actualmente vigente en Suiza, parecido al utilizado en las antiguas "Polis" Griegas. Se trata de un modelo político que facilita a la ciudadanía su capacidad de asociarse y organizarse, de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas. En la actualidad se manifiesta mediante diversos mecanismos, tales como: “presupuestos participativos”; “consejos vecinales”; “consejos comunales” y “consultas populares”.

En una etapa más avanzada, la democracia participativa contempla la creación de un mecanismo de deliberaciones mediante el cual el pueblo esté habilitado para manifestar sus puntos de vista, sean mayoritarios o minoritarios. Sin negar que todo sistema democrático finalmente descansa en decisiones mayoritarias, los mecanismos de participación hacen hincapié en el pleno respeto a las opiniones de las minorías, a través de mecanismos participativos institucionalizados.

Participación:

En muchas democracias modernas, está comenzando a consolidarse la participación ciudadana como una nueva manera de hacer las cosas. La participación no ha de limitarse a que las autoridades locales y otros organismos públicos informen a la población de sus actividades y decisiones o inviten a los ciudadanos a presenciar sus debates, sino que implica escuchar a la población en la formulación de sus problemas y en la búsqueda de soluciones a esas demandas. Para ello es indispensable proporcionar los medios para encauzar una acción política, social o económica y participar en las decisiones públicas con propósitos de cambio. Algunas formas de participación son las siguientes:

  • Participación en la toma de decisiones: Mediante mecanismos y espacios institucionalmente abiertos para consultar sobre los contenidos de las políticas y programas de gobierno.
  • Participación en la ejecución de decisiones: Mediante la descentralización de la gestión política, para permitir una participación más activa de los ciudadanos y reforzar las capacidades de organización de la sociedad civil. (Principio de subsidiariedad.)
  • Participación en el control de la ejecución: Mediante modalidades y mecanismos que permitan verificar el desarrollo de los procesos, para apoyarlo, corregirlo, mejorarlo o rechazarlo.
  • Participación en los aportes: Mediante la evaluación del esfuerzo social (en dinero, trabajo y/o ideas) para abrir perspectivas de solidaridad, tanto en función de las capacidades de los actores como de sus necesidades.
  • Participación en los beneficios: Mediante la utilización de los beneficios del esfuerzo social por el Estado como eficiente regulador del ámbito económico y la justicia social. Esto le permite al pueblo aportar su perspectiva para el desarrollo integral de su comunidad, ya que es en el pueblo donde reside la soberanía y todos los representantes deben abocarse a la satisfacción de las necesidades del mismo pueblo que los eligió.
  • Participación en la esfera pública: Mediante la regulación de un marco legal favorable para el tercer sector de medios de comunicación. Radios y televisiones comunitarias sin ánimo de lucro, que son gestionadas por las minorías o por las propias comunidades a las que dan cobertura. Democratiza el sistema de medios de comunicación y ponen las tecnologías disponibles para la comunicación de masas al servicio del pueblo soberano.
Mecanismo e iniciativas:

La participación potencia a los ciudadanos para tomar decisiones desde la base popular a nivel comunitario y municipal, pero debe dejar los manejos administrativos en manos de funcionarios públicos electos para desempeñar esa función. La participación popular permite la supervisión comunitaria de estos funcionarios y establece procesos derogatorios aplicables a quienes incumplan los mandatos que su elección implique. A nivel provincial, regional o nacional, la participación directa es posible mediante un Referéndum o un Plebiscito, que requiere un mecanismo representativo intermediario que canalice las iniciativas de base.

Las iniciativas de “democracia participativa” no se orientan a organizar una “democracia directa” sino a promover al grado más amplio de participación en un bien organizado entorno institucional. Las soluciones de cada grupo humano sobre el mecanismo que permita canalizar las iniciativas populares puede ser tan diverso como los intereses y la idiosincrasia de cada pueblo.

Características favorables:

Los principales efectos positivos que tiene este sistema político son:

  • Aprovecha las experiencias y la capacidad de todos: La sociedad funciona mediante una red que ínter-relaciona al gobierno, las diversas comunidades, los grupos de intereses, los sectores y las instituciones. Los ciudadanos tienen un mejor conocimiento de las necesidades de la población a la que pertenecen, que ningún grupo de políticos desde un gobierno centralizado.
  • Promueve la legitimidad: Las instituciones, organismos sectoriales, empresas y gobiernos, acabarán por apreciar que tienen mucho que ganar en confianza, apoyo y colaboración de parte de los ciudadanos, si los incluyen de alguna forma en sus decisiones. Los propios ciudadanos tienen una mayor facilidad de promover iniciativas destinadas a hacer más eficaz el medio en que se desenvuelven.
  • Desarrolla nuevas capacidades: La participación desarrolla la capacidad de las personas para trabajar en colaboración con los demás, de identificar prioridades y de lograr que las cosas se hagan y los proyectos se realicen. La actividad participativa los convierte así en mejores ciudadanos.
  • Mejora la convivencia y calidad de vida: Estudios realizados por economistas, sociólogos y psicólogos, han demostrado que las personas que participan en la toma de decisiones son más felices que los que se limitan a aceptar o aplicar las decisiones de otros, debido a que se sienten responsables del mejoramiento de su calidad de vida. Además, la participación brinda al ciudadano una mayor eficacia en tareas colaborativas.

Notas:

Los antecedentes ideológicos de la “Democracia Participativa” hacen una distinción entre el individualismo, al estilo de Rousseau, y la dignidad de la persona humana. Como individuo, el ser humano no es más que un fragmento de la sociedad, pero como persona investida de su dignidad y derechos, es depositario de los intereses y aspiraciones de la sociedad en su conjunto.

Este concepto lo desarrolló ampliamente Jacques Maritain en sus obras: “Humanismo integral” y “El Hombre y el Estado”. El premio Nóbel de economía Arthur Lewis señaló que todos aquellos ciudadanos afectados por una decisión deben tener la oportunidad de participar en el proceso de toma de esa decisión, ya sea en forma directa o mediante representantes electos “ad-hoc”.